martes, 7 de enero de 2014

Compromiso

La palabra "COMPROMISO" la podemos colocar en varios puntos, entre los cuales estarían el compromiso personal, el laboral, social o sentimental, entre otros.





En todos estos aspectos el compromiso denota un grado de implicación y aceptación para lograr, normalmente unos objetivos.

Otra característica que, desde mi punto de vista pasa un poco desapercibida es el ESFUERZO.

Todo objetivo requiere un compromiso, y todo compromiso requiere un esfuerzo.

Entonces, ¿qué pasa si nos saltamos la parte del esfuerzo y solo nos quedamos con el compromiso de hacer algo para conseguir un propósito? Pues bien sencillo, que fracasamos.

Al omitir el esfuerzo estamos dando por hecho el premio inmediato; es decir quiero algo y me lo dan, lo merezca o no.

Para merecerlo hay que demostrar que somos dignos de conseguir el premio que nos hemos propuesto; ya sea un trabajo, un reto deportivo o permanecer al lado de una persona mucho tiempo.

En la vida en pareja, al fin y al cabo utilizamos la palabra "COMPROMISO" para denotar que hay una unión simbólica de que cada uno está de acuerdo en respetar, cuidar y amar al otro, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las alegrías y en las penas, hasta que la muerte les separe.
¿Qué quiere decir esto que parece que es solo un puro trámite protocolario? Quiere decir que nos comprometemos para esforzarnos en cumplir un acuerdo de respetar y amar a esa persona para hacerla feliz a nuestro lado.

Sin lugar a dudas, esto explicaría desde mi punto de vista algunos de los factores del elevado grado de separaciones que hay hoy en día, ya sea a nivel matrimonial o parejas jóvenes que tienen varias relaciones a lo largo de sus vidas y que se preguntan porqué no son capaces de permanecer con alguien durante un largo tiempo.
Me atrevería a decir que muchos de ellos, tienen en común, (además de muchos otros factores influyentes, está claro), el hecho de no contemplar que en una pareja el esfuerzo es una condición básica e imprescindible, que en la vida al lado de una persona requiere el compromiso de esforzarse, ya que sin esfuerzo no hay recompensa y sin recompensa no hay motivación, por lo tanto finalmente acabamos "rescindiendo" el compromiso y llegamos a la ruptura.

Podemos fijarnos en las relaciones de muchos de nuestros abuelos. Ellos no tenían la oportunidad de separarse, solo les quedaba esforzarse por convivir de la mejor forma y ser felices con ello. Esto, estamos de acuerdo que representa una limitación de la libertad, pero con ello se conseguía sacar lo mejor de cada uno con tal de permanecer juntos, cumpliendo así el compromiso irrevocable del matrimonio. Demostraban que sin sacrificio y esfuerzo no se conseguían las cosas.

Hoy en día eso se está perdiendo, y no solamente a nivel de las relaciones sentimentales, sino a nivel laboral, como podría ser el fracaso escolar, en el que los pequeños quieren conseguir aprobar sin estudiar, premios sin merecerlo, entrar en una empresa o permanecer en ella sin un esfuerzo previo y continuado.

Al fin y al cabo es el compromiso con nosotros mismos en hacer lo mejor que podemos en todo aquello en lo que nos involucramos lo que nos llevará al éxito. Y ojo, no olvidemos nunca que para tener éxito primero hay que fracasar muchas veces, y es ahí donde el esfuerzo nos llevará a conseguir no romper nuestros compromisos, nuestra palabra de hacer algo, nuestra promesa.

Los psicólogos - coach somos expertos en el comportamiento y pensamiento de las personas, en ayudar a todos aquellos a que adquieran compromisos y ayudarles a pensar cómo quieren hacerlo y qué creen que deben hacer para conseguir ser fieles a sus compromisos y lograr las metas que se propongan, pero solamente cada uno de nosotros puede hacer realidad las acciones que nos llevaran a ello.



Finalmente os dejo un vídeo que ejemplifica muy bien lo que he intentado transmitir en este escrito

DEAR HARD WORK


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